Nacho Rodrigo
La temporada del Valencia CF ha vuelto a ser un curso para olvidar. Derrotas en partidos a priori asequibles y la falta de competitividad frente a rivales directos han llevado al conjunto valenciano a pelear por el descenso hasta las últimas jornadas. Sin embargo, una campaña anómala ha dejado al club, con tan solo 46 puntos, ante la oportunidad de clasificarse para Europa a través de la séptima posición y disputar así las eliminatorias previas de la Conference League.
Todo cambió en el partido disputado en Anoeta, donde el Valencia, pese a jugar con uno menos, logró remontar el encuentro en los últimos minutos; un triunfo que sirvió para certificar la permanencia y mantener vivas las opciones europeas. El propio Hugo Duro se lo comentó a sus compañeros tras el 3-3, sabiendo que el resto de rivales directos iban perdiendo: «Con un gol más se puede pelear por Europa».
Así se ha llegado a la última jornada de Liga: el Valencia CF aún tiene posibilidades de volver al fútbol continental, aunque no será nada fácil. Por lo que respecta a los de Mestalla, están obligados a ganar al FC Barcelona en casa. Pese a contar con el factor cancha y a que el rival ya no se juega nada, el partido será una auténtica batalla. Cabe recordar que el club ché no vence al conjunto catalán desde enero de 2020, cuando el Valencia de Celades logró un 2-0. Además, los últimos tres precedentes dejan un balance demoledor de 18 goles a 1 a favor de la entidad blaugrana.
Por si fuera poco, al Valencia no le basta con ganar: necesita que ni el Rayo Vallecano ni el Getafe sumen los tres puntos en sus respectivos encuentros, ya que ambos marchan por delante en la clasificación. Quien mejor lo tiene es el Getafe de Bordalás, actual séptimo clasificado, que además jugará en su estadio frente a Osasuna. No obstante, el cuadro navarro se juega la permanencia y los madrileños atraviesan una mala racha, tras sumar tan solo 4 puntos de los últimos 15 en juego. Una posición por detrás está el Rayo, que visitará al Alavés en Vitoria; un choque complicado para los de Vallecas, que podrían jugar a medio gas debido a la final de la Conference League que disputarán la semana siguiente.
En resumen, las matemáticas no juegan a favor del club valenciano. Por este motivo, y como protesta por no haber competido al nivel esperado durante el año, la afición se manifestará ese mismo día contra la propiedad. Sin embargo, si algo sabe la hinchada de Mestalla, es creer. Por ello, el valencianismo estará empujando a su equipo para intentar batir al FC Barcelona y sellar el billete a Europa.




