Rafa Dasí
Unos días después del cierre de mercado, muchas son las dudas que deja un año más el Valencia CF de Meriton que ya presenta atisbos de lo que va a ser otra temporada de penumbras y desilusiones.
Un club centenario, bronco y copero, por el que han pasado grandes leyendas está viendo como su plantilla cada año presenta más carencias en cada una de las posiciones y así se demuestra en los resultados, por mucho que desde Meritonnos digan que siguen trabajando “para confeccionar la mejor plantilla posible”.
La realidad es la siguiente, el que fue en su día el tercer club de España por detrás de dos gigantes económicos como el Real Madrid y el FCB no ocupa una 4ª posición para poder disputar la máxima competición europea desde la temporada 18/19. Desde ese momento, la temporada 19/20 consiguió un 9º puesto, la 20/21 un 13º, la 21/22 de nuevo un 9º puesto y la pasada campaña, la 22/23, una 16ª posición que estuvo al borde de costar un descenso, con tan solo 11 victorias en 38 jornadas.
Números sin duda cada vez más pobres que demuestran la dejadez del que es su máximo accionista, Peter Lim y del que podemos afirmar ya que ha echado un pulso a una afición que cada vez se conforma más con este nuevo Valencia CF olvidando lo que un día fue el verdadero Valencia CF.
Hablo de un equipo que tenía jugadores temibles, admirados, que ganaba títulos, que rompía caderas rivales con regates imposibles, que no se conformaba con salvar la categoría, en definitiva, otro Valencia CF, del que nos enamoramos y nos enseñaron a amar.
Hoy los dirigentes de aquí venden que un señor que está a miles de kilómetros se levanta a ver los partidos de ‘su’ club, que está comprometido con el Valencia CF y su afición y que no venden porque están ilusionados con este proyecto, ahí lo dejo y no comento más.
La suerte que tienen es que esta afición no va a dejar morir a un escudo que es eterno y que poco a poco están dejándolo en el olvido y sin embargo, más de 38.500 murciélagos se han sacado el abono.
Este es el momento de la afición, es el partido más difícil, el partido de nuestra vida, demostremos quien es esta afición y actuemos con corazón y militancia valencianista.
Unos pocos valientes lo hacen cada semana en los aledaños de Mestalla; hablo de los aficionados del Racó, los Raúl, Alejandro y compañía, los miembros de Libertad VCF y otros aficionados que se juntan porque ya no aguantan presenciar como su club se va a la deriva cada año que pasa. Unámonos todos.





