Nacho Rodrigo
Ya han pasado más de seis años desde que el Valencia no compite por Europa. Concretamente, desde aquel partido contra el Atalanta en Mestalla que terminó con una derrota por 3-4. Un partido raro, no solo por el número de goles, sino también por el contexto: una pandemia. Poco común es también la situación actual del Valencia, un club que ocupa el quinto puesto en la clasificación histórica de La Liga y que, a día de hoy, pelea temporada tras temporada por salvarse. Sin embargo, más allá de todo esto, lo verdaderamente extraño es la lucha por la permanencia esta campaña, ya que todo apunta a que será una de las más caras de la historia.
Al término de la jornada 32, es el Alavés quien marca el límite del descenso con 33 puntos, un escenario realmente atípico. Si miramos atrás, observamos que en la temporada en la que se alcanzó el récord de puntos para descender, temporada (2010-2011), el decimoctavo clasificado tenía, a estas alturas, los mismos puntos que el actual. Aquella temporada acabaría descendiendo el Deportivo de La Coruña con 43 puntos, rompiendo así el mito de que alcanzar los 40 aseguraba la permanencia. Además, para ponerlo aún más en perspectiva, hace tan solo dos años el descenso se cerró precisamente en esos 33 puntos que ahora marca el Alavés.
En caso de que la presente temporada siga los pasos de aquella 2010/2011, al Valencia CF aún le faltarían ocho puntos para superar los 43 con los que descendió el Deportivo. Teniendo en cuenta que todavía quedan 18 puntos en juego, de los cuales 12 se disputan en Mestalla, no parece una misión imposible. Sin embargo, conviene recordar que no estamos hablando de aquel club que, no hace tanto, se clasificaba regularmente para la Champions.
Como nota positiva, y para dar un respiro a Mestalla, la realidad es que el conjunto del Turia ocupa actualmente la decimotercera posición en La Liga y, por tanto, tiene a seis equipos por detrás en peor situación. Un Oviedo prácticamente descendido ocuparía ya uno de esos tres billetes hacia Segunda. Por su parte, el Levante está obligado a ganar al Sevilla en un duelo clave por la permanencia si quiere seguir metido en la pelea.
El problema para el Valencia aparece al mirar hacia la decimoctava plaza y con la reciente victoria del Elche frente al Atlético de Madrid, que aprieta aún más la zona baja. En la lucha por evitar el último billete hacia Segunda División se encuentran, de abajo arriba, Alavés, Sevilla, Rayo Vallecano, Elche, Mallorca y Valencia: muchos equipos concentrados en un margen de apenas tres puntos.
Por ello, pese a que la permanencia esté cara, solo uno caerá al pozo, y el Valencia es, a priori, el que menos opciones tiene de hacerlo. Para evitarlo, la clave estará en los próximos encuentros en Mestalla, especialmente el duelo ante el Girona este sábado y el de la siguiente jornada frente al Atlético de Madrid, equipo que atraviesa su peor racha en las últimas semanas y que, además, estará inmerso en la pelea por las semifinales de la Champions.
Así, Mestalla volverá a ser imprescindible una temporada más. El club ché necesitará a su gente hasta el último aliento para evitar que ocurra algo raro, como que un decimotercero acabe descendiendo, en una temporada rara. Y para que así, se pueda ver al Valencia dentro de unos años en Europa, aunque a día de hoy parezca muy raro.




