Redacción Valencia Capital Radio
El empresario y opositor a la gestión del Valencia CF, Miguel Zorío, ha lanzado duras acusaciones contra dirigentes políticos, gestores del club y su máximo accionista, Peter Lim, a quienes responsabiliza de una presunta red de presiones, irregularidades económicas y decisiones urbanísticas perjudiciales para la entidad.
Zorío fue especialmente crítico con la actuación de la Fiscalía española, a la que acusa de no investigar operaciones que, según afirma, sí están siendo analizadas en otros países como Portugal. Entre ellas, menciona “traspasos de jugadores, movimientos de dinero entre el Valencia y la empresa Meriton en Hong Kong, y la creación de sociedades en el extranjero”. Como ejemplo, citó el fichaje del delantero Rodrigo, en el que, según documentación presentada, el Valencia habría pagado más de 30 millones de euros mientras el club vendedor recibió menos de la mitad. Este tipo de operaciones, asegura, han sido señaladas por tribunales internacionales como prácticas irregulares. “El Valencia ha movido más de mil millones en fichajes y se ha perdido la mitad por el camino”, afirmó, denunciando además la existencia de una empresa en Singapur que calificó de “opaca” y que, según dijo “no tenía actividad real”.
El empresario también señaló directamente a responsables institucionales, denunciando reuniones no declaradas entre cargos públicos y representantes del club, así como presuntas presiones para influir en votaciones municipales. En este contexto, mencionó al directivo Javier Solís, al que acusó de haber presionado a concejales para modificar decisiones relacionadas con el convenio urbanístico.
Otro de los puntos clave fue el coste del nuevo estadio. Zorío calificó de “injustificables” los 320 millones de euros previstos para finalizar las obras, asegurando que el proyecto actual es de bajo coste y no corresponde con esa inversión.“El estadio será una ‘castaña’ y no puede costar ese dinero”, afirmó, sugiriendo que podría haber beneficios desproporcionados para alguna de las partes implicadas.
El empresario concluyó asegurando que continuará con sus denuncias en instancias judiciales, incluida la Audiencia Nacional si fuera necesario, y se mostró convencido de que las investigaciones abiertas en Portugal acabarán teniendo repercusión en España. “No tienen valor de llevarme al juzgado porque saldría todo”, afirmó. Además, insistió en que su objetivo es destapar las irregularidades y “defender el patrimonio del Valencia CF”, además de confirmar que “no va a parar”.




