Redacción Valencia Capital Radio
La FAAVV recuerda que el origen de esta operación se sustentó en la permuta de parcelas públicas destinadas a dotar al Valencia CF de un nuevo estadio. Sin embargo, el desarrollo final del proyecto ha derivado en un negocio inmobiliario que, lejos de revertir en el beneficio común o en paliar las necesidades de los barrios, parece diseñado para maximizar el beneficio de grandes capitales y del accionista mayoritario de la entidad, Peter Lim.
Para la Federación de Asociaciones Vecinales de València, resulta inadmisible que el suelo de la ciudad se ponga al servicio de promociones de alto standing mientras los vecinos y vecinas sufren un auténtico drama social debido a la falta de vivienda asequible y el encarecimiento generalizado del alquiler y la compra.
Asimismo, la FAAVV incide en la responsabilidad política compartida en este proceso. La Federación Vecinal señala la connivencia de los partidos políticos con representación en el Ayuntamiento recordando que los acuerdos y convenios que han facilitado esta situación han contado, en diferentes etapas, con el respaldo o la validación de las distintas fuerzas políticas del arco municipal, tanto las que integran el actual Gobierno local como las que se sitúan en la oposición.
A juicio de la entidad vecinal, los sucesivos gestores de la ciudad han priorizado los intereses particulares de los inversores frente a la protección del patrimonio público y el derecho constitucional a la vivienda.
Por todo ello, la Federación de Asociaciones Vecinales de València exige una revisión exhaustiva de las condiciones del plan urbanístico y reclama un giro firme en las políticas locales para que el urbanismo de València responda a criterios de rentabilidad social, sostenibilidad y cohesión vecinal, y no a dinámicas puramente especulativas.




