Carlos Acosta
El Valencia no conseguía cuatro victorias seguidas en LaLiga desde el 2018. Lo han vuelto a lograr en 2024, tras vencer al Rayo Vallecano, Villarreal, Cádiz y Athletic Club. La última victoria, la más difícil de todas para confirmar el buen estado de forma del club valenciano.
Una racha que no se conseguía desde la era de Marcelino. Desde entonces, lo más cercano que ha estado el Valencia de repetir la dinámica fue José Bordalás, cuando en 2021 ganó tres partidos consecutivamente antes de caer derrotado ante el Espanyol. Desde ese momento el Valencia se adentró en un bucle en el que, desde entonces, no logró ganar más de dos partidos seguidos.
Tres años después, el equipo valencianista ha dado un paso hacia delante, consagrándose en la media alta tabla de LaLiga EA Sports. Una racha de victorias que ha dado razones por la que soñar con Europa.
Se colocan así en la séptima plaza y a tres puntos de la Real Sociedad que ocupa la sexta y puestos de Europa. La ilusión ha vuelto e incluso Rubén Baraja comprende la euforia de la afición, “Claro que el aficionado puede soñar. Disfrutar del momento o soñar con un futuro mejor. Vamos a tratar que eso suceda. Lo hemos pasado muy mal y está bien que salgan del partido orgullosos de sus jugadores.”
El trabajo realizado por Baraja y su staff ha sido formidable. Cogiendo al equipo en su momento más bajo en la reciente historia del club, ha conseguido levantar el ánimo de la afición con jugadores de poca experiencia en Primera División. Un proyecto a largo plaza que poco a poco coge forma.
Tienen el derecho de creer, pero para poder extender las buenas sensaciones deberán derrotar a un Atlético de Madrid que viene como un tren tras la eliminación al Real Madrid y su ultima victoria liguera ante el Granada. Sin embargo, Baraja ya consiguió anular al equipo rojiblanco en Mestalla con un contundente resultado.





