Josep Moreno (@josepmoreno_21)
El Valencia CF ha empezado a dar pasos firmes para reforzar su plantilla de cara a la próxima temporada, y uno de los nombres que más han sonado para recalar en Mestalla es el de Yvan Neyou, centrocampista camerunés que actualmente juega en el Leganés.
El entorno del jugador y el Valencia se han puesto en contacto y han avanzado hasta tal punto que existe un acuerdo verbal para su incorporación con todos los términos definidos y con una buena sintonía. Sin embargo, el fichaje sigue en punto muerto a la espera del siempre esperado visto bueno del máximo accionista Peter Lim.
Neyou de 28 años ha sido una de las piezas claves del Leganés CF en la temporada 24/25, destacando por su despliegue físico, capacidad de recuperación y criterio a la hora de mover el balón. Su perfil encaja en el proyecto de Carlos Corberán, que ve en el camerunés el sustituto de Enzo Barrenechea, cuya cesión en teoría finaliza este verano. Además, el centrocampista del Leganés termina contrato con el club madrileño, esto permitiría su llegada a coste cero, una oportunidad de mercado que el Valencia no quiere desaprovechar.
No obstante, la política de fichajes que sigue el club desde hace ya varias temporadas, obliga al equipo a depender del “SI” de Peter Lim, quien se encuentra a más de 10.000 Km de la ciudad del Turia. La espera para obtener el visto bueno del empresario singapurense se esta alargando más de lo previsto, lo que ha generado incertidumbre en el entorno del jugador quien se ira a las vacaciones de verano sin un contrato firmado y con su futuro en el aire.
Esta falta de respuesta a abierto las puertas a otros clubes interesados en el jugador camerunés quien esta empezando a valorar otras opciones a falta del “SI” definitivo.
En el Valencia preocupa que esta situación se repita como en mercados anteriores, donde la falta de agilidad en la toma de decisiones provocó la perdida de varios fichajes interesantes para el club de Mestalla.
En un mercado cada vez más competitivo y rápido, el Valencia se encuentra siempre a la espera de cerrar fichajes a última hora, normalmente rápido y mal acertados.





