Tres victorias ligueras consecutivas y a por la Copa

Carlos Acosta

No hace mucho parecía posible encontrar estabilidad en el Valencia. Se temía lo peor a principios de temporada e incluso sufrir más que la campaña pasada. Sin embargo, Rubén Baraja ha unido a un equipo y creado una piña difícil de romper.

Tras la goleada al Cádiz, el club valencianista alarga su buena racha de cinco partidos consecutivos sin perder en todas las competiciones. De esos últimos cinco, se han ganado los últimos cuatro, los últimos tres en competición liguera. Una marca que no logran desde hace dos años.

“Es complicado y tiene mucho valor porque además en este campo es difícil. Esto es el premio al trabajo. Ahora a disfrutarlo”, decía Baraja sobre la racha y en la dificultad que lo hicieron.

Estos resultados han propulsado al Valencia a la octava posición y a tan solo dos puntos de jugar competiciones europeas. El Valencia no juega en una competición europea desde hace cuatro años, cuando participó en la Champions League 19/20, llegando a los cuartos de final y la ilusión empieza a notarse entre los aficionados a medida que pasan las jornadas. 

El sueño revive y los aficionados empiezan a creer. Baraja, se lo toma de manera mas calmada, “Siempre soy cauto y mantengo el equilibrio. Hay que pensar en cada encuentro.”

Lo que resta de mes se podría considerar un calendario complejo. Reciben al Celta de Vigo en Copa del Rey, al Athletic Club en liga y terminarán el mes en el Wanda Metropolitano ante el Atlético de Madrid.

“Lo más importante es focalizar en cada partido. Teníamos en juego una victoria que eso te da un plus de energía. Teníamos que ser ambiciosos. Hay que disfrutar del momento, que la gente también disfrute de eso y no ir más allá”, dijo Baraja.

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