«Se cree el ladrón que todos son de su condición, Gil Manzano»

Álex Domínguez

Alguna vez habréis escuchado esa frase de vuestros abuelos o vuestros padres, ¿verdad? Pues no me puede hilar más fino con la actuación del ínclito Gil Manzano, un árbitro antivalencianista, con mala fe y ego desmesurado. Si algo o alguien me hace perder la buena fe en el arbitraje son tipos como este, que se equivocan (queriendo) y no asumen su error hasta tal punto de condenar a un equipo a segunda división (Las Palmas matemáticamente y Leganés virtualmente) o de restar posibilidades de que otro, como el Valencia, entre en Europa.

Juzguen por ustedes mismos. No hay debate, ni siquiera por parte del antivalencianismo. Es imposible que un árbitro de primera división con el nivel «suficiente» para estar ahí y cobrando más de 5.000 euros por partido, señale esa acción como penalti. De hecho, es que nadie podría pitar eso con el VAR de por medio por vergüenza torera, algo que ha demostrado que no tiene. Pero no llega solo ahí el tema, ya que la vara de medir se ve que se acabó ante la última jugada del partido, en la que Gayà sufre un agarrón en el cuello y ya no es solo que no lo pite, es que la acción no es ni revisada por el VAR. Eso se debe a la mala fe con la que ya se inicia el partido, el objetivo es que el Valencia no gane. A poder ser pierda.

Sigan, sigan. No ha pasado nada. Una acción de agarrón en el área no es penalti, pero una acción sin prácticamente el balón en juego y con la ley de la gravedad jugando en contra de Mamardashvili sí lo es. Que quieren que les diga, que hasta los jugadores del Alavés pensaban que se anulaba porque no era penalti. Porque era una vergüenza, porque luego dicen que a sus hijos les dicen que son unos ladrones, y mi pregunta es: ¿qué les vais a decir vosotros a los niños de Las Palmas y a los niños del Valencia a los que les habéis truncado la ilusión? Eso os da igual, ególatras. El colectivo arbitral da vergüenza, y los intereses y el doble rasero muestran su transparencia en los partidos. Ni se esconden.

Y qué decir de la agresión sufrida por un Pepelu al que no dudó Gil Manzano en expulsar en el partido de ida en Mestalla ante Las Palmas, pero sufre una acción similar y Mourinho no es expulsado. Insisto, este tipo es antivalencianista, ególatra y tenía ya su línea pactada del partido antes del inicio. Dos acciones revisadas este año, las únicas que no cambia decisión un árbitro. Contra el Valencia. Juzguen por ustedes mismos.

Expulsión de Pepelu en el Valencia – Las Palmas. Árbitro: Gil Manzano
Amarilla a Mourinho por agresión a Pepelu. Árbitro: Gil Manzano

Y lo peor de todo, ¿saben qué es? Que desde el club se callan, ponen un tweet, pero institucionalmente se callan. ¿Dónde está Solís? ¿Dónde está el comunicado oficial pidiendo explicaciones y una carta demandando que este árbitro no pite jamás al Valencia? No hay noticias. Estoy empezando a pensar que todo esto incluso le ha venido bien al Local Management para no entrar en Europa y poder vender a Javi Guerra, Mosquera y compañía sin tener que dar muchas más explicaciones. Entrar en Europa sería mucho más incómodo para ellos.

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