El Levante UD evitará el hundimiento en aguas gallegas en plena lucha por seguir a flote

Nacho Rodrigo

Mantenerse a flote en Primera División no es una tarea sencilla para ningún club, y menos aún en una de las luchas por la permanencia más caras de la historia. Sin embargo, el conjunto granota no ha dejado de remar ni cuando el agua parecía hundir por completo la embarcación, cuando la distancia con la salvación llegó a ser de seis puntos. Ni siquiera pudo con ellos la presión cuando Osasuna vencía en el Ciutat por 0-2, en lo que podría haber terminado siendo una goleada.

Y quizás, por fin, la suerte sonrió a los de Luís Castro, quien contó con la ayuda de Sergio Herrera y de un golazo que, en realidad, parecía un centro bastante desviado. No obstante, no se equivoquen: la suerte no es lo único que puede salvarte cuando navegas en alta mar. No hay que fijarse únicamente en los errores rivales; también hay que mirar a ese vestuario que se ha mantenido unido y combativo hasta la jornada 35, logrando reducir la distancia con la permanencia a tan solo dos puntos. Ese equipo que encontró la victoria en el minuto 90 gracias a una gran jugada que terminó en un tanto de Etta Eyong con sabor a tres puntos.

Quizás, pese a que muchos analistas aseguraban que el navío granota acabaría hundiéndose en el abismo de Segunda División, la afición ayudó a su embarcación a no bajar los brazos y a pelear hasta el final para seguir soñando con alcanzar, por fin, la orilla de la salvación. Ahora bien, no hay aficionado en Valencia que crea que el Levante haya completado ya la tarea. El conjunto deberá seguir esforzándose, ya que, a día de hoy, el club ocupa la decimonovena posición y la victoria del Girona este lunes podría aumentar la distancia hasta los tres puntos.

Por todo ello, el barco deberá seguir dando el 200% para salir de la tormenta, aunque su próximo día de navegación transcurrirá por unas aguas complicadísimas: el mar de Vigo. El Celta buscará los tres puntos para asegurar su plaza en la Europa League y acercarse lo máximo posible a la Champions. Pero que no se equivoquen los gallegos: el conjunto visitante ha conseguido estabilizar la nave, se niega a dejar de remar y su tripulación mantiene el rumbo hacia el último puerto: la permanencia.

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