El hospital ha celebrado una Vithas Aula Salud dirigida a la población general donde ha explicado cómo reconocer y actuar ante las urgencias pediátricas más habituales durante los meses de calor

Redacción Valencia Capital Radio
El Hospital Vithas Valencia Turia ha celebrado esta semana una nueva Vithas Aula Salud, centrada en cómo reconocer y actuar ante las urgencias pediátricas más habituales durante los meses de calor. La charla, titulada “Cómo actuar ante las urgencias de verano”, ha sido impartida por la Dra. Natalia Margarita Riera, pediatra del Servicio de Urgencias del centro, quien ha ofrecido pautas claras y accesibles para prevenir situaciones de riesgo en la población infantil.
Durante su intervención, la especialista ha señalado que los niños presentan una vulnerabilidad especial frente a las altas temperaturas. Su organismo no regula la temperatura con la misma eficacia que el de un adulto: su cuerpo se calienta entre tres y cinco veces más rápido, disponen de menor reserva de agua y sudan menos, lo que dificulta la disipación del calor. Esta combinación convierte situaciones aparentemente inofensivas -como permanecer en un coche cerrado durante unos minutos- en un riesgo vital. “Nunca, bajo ningún concepto, debe dejarse a un niño solo en un vehículo estacionado. Ni siquiera por un minuto”, ha afirmado la Dra. Riera.
50ºC en pocos minutos
La especialista del Hospital Vithas Valencia Turia ha recordado que el interior de un vehículo puede alcanzar temperaturas extremas incluso en días templados. “Un coche al sol genera un ‘efecto invernadero’, pudiendo superar en pocos minutos los 50ºC, incluso con las ventanillas entreabiertas, lo que puede provocar un golpe de calor fulminante”.
El golpe de calor es una emergencia médica que puede causar daño neurológico irreversible, fallo multiorgánico e incluso la muerte. En bebés y niños pequeños, la evolución es mucho más rápida y agresiva. Entre las señales de alarma que requieren atención inmediata, la Dra. Riera ha destacado la piel muy caliente y seca, la fiebre elevada que no desciende, la alteración del nivel de conciencia o la aparición de convulsiones. “Si un bebé menor de un año presenta letargo severo tras estar expuesto al sol, se trata de una urgencia vital que requiere atención inmediata”, ha insistido.
Ante un golpe de calor, la actuación debe ser rápida: trasladar al niño a un lugar fresco, tumbarlo, retirar el exceso de ropa y aplicar paños de agua fría en cabeza, cuello, axilas e ingles. “Si está consciente, hay que ofrecerle pequeños sorbos de agua y no se deben administrar antitérmicos, realizar fricciones con alcohol, ni sumergir al niño en agua helada”, ha afirmado la especialista.
Quemaduras solares
La sesión también ha abordado la importancia de prevenir las quemaduras solares en la infancia. La Dra. Riera ha recordado que la piel infantil “tiene memoria” y que cada quemadura aumenta el riesgo de cáncer de piel en la edad adulta.
Ha recomendado evitar la exposición solar en menores de seis meses y no aplicarles fotoprotectores, ya que su piel es especialmente permeable y absorbe con facilidad los componentes químicos. En los niños menores de dos años, ha insistido en priorizar la protección física mediante ropa ligera y sombreros. A partir de esa edad, ha recordado que el uso de crema solar debe seguir la regla 50-30-2, esto es, factor de protección 50, aplicado 30 minutos de la exposición y con reaplicación cada dos horas.
Vithas Aula Salud es una iniciativa de Vithas para formar e informar a la sociedad sobre aspectos relacionados con el cuidado de la salud y forma parte de su compromiso con la sostenibilidad empresarial.