Redacción Valencia Capital Radio
El aumento de las temperaturas estivales se ha convertido en un enemigo silencioso para los más de cinco millones de españoles que sufren migraña. Según los expertos del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre, el «cerebro migrañoso» posee una sensibilidad extrema a las variaciones climáticas, provocando que por cada subida de 5,5 °C el riesgo de padecer una crisis se eleve un 6 %. Factores como la deshidratación —que reduce el volumen sanguíneo—, la vasodilatación corporal y las noches de insomnio por el calor actúan como el cóctel perfecto para reactivar las vías del dolor. Ante este escenario, los neurólogos insisten en la importancia de mantener rutinas estrictas de sueño, protegerse con gafas de sol homologadas y beber agua constantemente antes de que aparezca la sed. Si el malestar se vuelve inmanejable, ajustar a tiempo el tratamiento médico preventivo con un especialista será la clave definitiva para salvar la calidad de vida durante las olas de calor.