Con más de 20 crías, el parque refuerza el éxito de su participación en el programa internacional de conservación de esta especie en peligro crítico. El chivito ya se puede ver con el resto de gacelas Mhorr y se suma a otros nacimientos como los de rinoceronte, chimpancé, elefante o el raro cerdo hormiguero

Redacción Valencia Capital Radio
Cada nacimiento en BIOPARC Valencia supone no sólo la continuidad de la vida, sino también la esperanza. Es, precisamente, este sentimiento el que se respira con la nueva cría de gacela Mhorr (Nanger dama mhorr), un acontecimiento para el mundo conservacionista al tratarse de una especie en peligro crítico de extinción según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y que fue cazada masivamente hasta prácticamente exterminarla en su entorno africano.
El recién nacido evoluciona muy positivamente bajo el seguimiento del equipo de bienestar animal y ya puede observarse mamando y siguiendo a su madre con el resto del grupo. En estos primeros días se ha integrado y convive en el recinto multiespecie con los dik-dik de Kirk (Madoqua kirkii), la grulla coronada cuelligris (Balearica regulorum) y la tortuga de espolones africana (Centrochelys sulcata). Esta zona es especialmente llamativa pues, el característico diseño de zooinmersión de BIOPARC, permite observar la continuidad de los hábitats junto al “bebé” rinoceronte Kairu y su “familia”, distintas aves y las cebras. Y, justo al lado, la recreación de la sabana subterránea, con algunas de las especies más raras como el cerdo hormiguero (también con una reciente cría), las ratas topo o la musaraña elefante.
Actualmente el parque acoge un macho y dos hembras dentro del Programa internacional de conservación (EEP) de gacelas Mhorr. El objetivo común es garantizar, con criterios científicos y bajo cuidado humano, la supervivencia de estas especies amenazadas conformando una población viable genéticamente a largo plazo que permita incluso el regreso a su hábitat natural, de donde nunca debería haber desaparecido. La aportación de BIOPARC Valencia en este sentido está siendo un éxito pues, en sus 18 años de trayectoria, han nacido 23 crías, que han sido trasladadas a otros centros, contribuyendo así a la creación de nuevos grupos. Este precioso antílope es un ejemplo de la importancia tanto de esta conservación ex situ, como la in situ que está llevando a cabo la Fundación BIOPARC colaborando en la reintroducción en distintas áreas de Marruecos.
La bellísima gacela Mhorr destaca por su elegante silueta, su pelaje con tonos rojizos y sus cuernos, que crecen curvándose hasta adquirir una forma de “s”. Este nuevo nacimiento recuerda que es posible revertir situaciones extremas cuando existe un esfuerzo compartido por la biodiversidad. Además de reflejar un horizonte positivo, es también una oportunidad única para conectar con la naturaleza y tomar conciencia de la necesidad de protegerla. BIOPARC se encuentra en un momento muy especial para emocionarse con la ternura de otras crías como las de elefante, Makena y Malik o los chimpancés Cala y Ekon. Todos ellos fruto de ese empeño por aunar fuerzas en proyectos colectivos y rigurosos donde la ciencia y la profesionalidad nos recuerdan que estamos a tiempo de preservar la riqueza de vida que atesora nuestro planeta.