Los veinte ejemplares de tortuga boba nacidos en las playas de Cartagena y cuidados durante meses en las instalaciones gijonesas del CRAMA de la Fundación BIOPARC, fueron reintroducidos la pasada semana en el Parque de Calblanque. Esta importante actuación, realizada en colaboración con la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de la Región de Murcia, pone en valor la unión de instituciones en la protección de la biodiversidad y conservación del medio marino

Redacción Valencia Capital Radio
Las veinte tortugas bobas (Caretta caretta) que crecieron en el Centro de Recuperación de Animales Marinos del Principado de Asturias (CRAMA) BIOPARC del Acuario de Gijón, junto con ocho procedentes de otros centros participantes en el proyecto, iniciaron la pasada semana una nueva etapa en el Mediterráneo. Tras completar con éxito el programa de conservación Headstarting, una iniciativa destinada a aumentar las posibilidades de supervivencia de las crías durante sus primeros meses de vida, fueron trasladadas hasta la Playa del Parque Regional Calblanque (Cartagena), donde tuvo lugar el emotivo acto.
La jornada contó con la participación del presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras; la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo Hernández; el consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez Rojas; la directora general de Patrimonio Natural y Acción Climática, Inmaculada Torres Cano; así como representantes de varias asociaciones implicadas en la conservación del medio marino, además de personal de la Fundación BIOPARC.
Los ejemplares de esta tortuga “vulnerable” a la extinción según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), llegaron al CRAMA BIOPARC en octubre de 2025, cuando apenas eran unas crías recién nacidas. Desde entonces, el equipo veterinario, biológico y técnico de BIOPARC Acuario de Gijón realizó un seguimiento individualizado mediante controles periódicos de crecimiento, revisiones clínicas, análisis sanguíneos y programas específicos de bienestar animal y enriquecimiento ambiental.
Durante su estancia alcanzaron un importante desarrollo y una condición física que incrementó significativamente sus posibilidades de supervivencia tras la reintroducción. Como parte de su preparación, fueron rotando entre distintas instalaciones y participaron en diferentes estrategias de enriquecimiento ambiental destinadas a fomentar comportamientos naturales y favorecer su adaptación al medio marino.
“Acompañar a estas tortugas desde sus primeros días de vida hasta verlas iniciar esta nueva etapa es la mejor recompensa al trabajo diario de todo el equipo. Cada ejemplar representa esperanza para salvar esta amenazada especie y demuestra el valor de la colaboración entre administraciones y centros especializados», destacó Susana Acle, directora de Biología, Veterinaria e Investigación del BIOPARC de Gijón. Del mismo modo es fundamental la labor de concienciación de la sociedad, ofreciendo la posibilidad de descubrir el medio marino a través de las actividades y el recorrido por el Acuario.
Las tortugas forman parte de un proyecto coordinado por la Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática de la Región de Murcia. El nido del que procedían fue localizado en julio de 2025 en la Playa de Calblanque por el equipo de Territorio Tortuga y, tras su eclosión, las crías fueron incorporadas al programa Headstarting y distribuidas entre distintos centros especializados para garantizar su desarrollo durante la etapa más vulnerable de su vida.
Como parte de este proyecto, los ejemplares fueron identificados mediante un microchip que permitirá a los investigadores realizar un seguimiento de sus desplazamientos y obtener nuevos datos sobre su supervivencia y comportamiento en el Mediterráneo.
La participación del CRAMA BIOPARC volvió a poner de manifiesto el papel del centro asturiano como referente nacional en la recuperación y conservación de fauna marina. Además de atender animales varados o heridos en el litoral cantábrico, desarrolla programas científicos, veterinarios y de conservación en colaboración con administraciones públicas, entidades científicas y otros centros especializados.
Desde 2019, cerca de 300 tortugas bobas, tanto nacidas en las playas de la Región de Murcia como recuperadas por sus programas de conservación, han sido reintroducidas en el Mediterráneo. Además, la comunidad autónoma se ha consolidado como uno de los principales enclaves de anidación de tortuga boba en el litoral español, con once nidos registrados desde que existen datos, dos de ellos localizados durante la presente temporada. Estos resultados reflejan el éxito del trabajo coordinado entre administraciones, centros especializados, entidades científicas y redes de voluntariado para favorecer la conservación de esta especie vulnerable.
La reintroducción de estos veinte ejemplares pone el broche a un año de trabajo conjunto entre la Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática de la Región de Murcia, el CRAMA BIOPARC del Acuario de Gijón y el resto de centros participantes en el programa Headstarting. Una colaboración que contribuye a aumentar las posibilidades de supervivencia de la tortuga boba durante sus primeras etapas de vida y refuerza la conservación de una especie cuya presencia en el litoral español es cada vez más habitual gracias a este tipo de iniciativas.