El aval IVF facilita el acceso a la vivienda en Valencia, pero no sustituye el estudio hipotecario

Redacción Valencia Capital Radio
El Programa de Garantías del Institut Valencià de Finances (IVF) ha agotado en apenas seis meses los 30 millones de euros inicialmente previstos para 2026. La Generalitat anunció en julio la ampliación de la dotación hasta los 60 millones después de superar los 1.400 avales aprobados y facilitar el acceso a 197 millones de euros de financiación hipotecaria.
La convocatoria de este año permite que la garantía pública cubra hasta el 20% del valor de la vivienda y que las entidades financieras colaboradoras puedan elevar la financiación hasta el 100% de la operación.
El crecimiento de las solicitudes refleja la utilidad del aval para compradores con capacidad para asumir una cuota hipotecaria pero que no disponen del ahorro que normalmente exige la entrada. Sin embargo, la garantía pública cubre una parte concreta del problema, no sustituye el análisis que determina si una hipoteca es viable ni las condiciones en las que finalmente se firma.
El aval llega cuando la financiación ya se ha puesto en marcha
La propia tramitación del programa ayuda a entender esta diferencia. Entre los requisitos para solicitar la garantía figura contar previamente con una oferta o propuesta de financiación emitida por una entidad financiera colaboradora. El IVF comprueba después que el solicitante cumple las condiciones del programa y, si procede, concede la garantía.
El análisis de este tipo de operaciones forma parte del trabajo de profesionales como Antonio Lorenzo Henarejos,bróker hipotecario Valencia, que considera importante separar ambas decisiones.
“El aval cubre la entrada, pero no cubre impuestos y gastos, que en la Comunitat Valenciana hablamos de algo más de un 10% del precio entre ITP, notaría, registro y gestoría”, explica Lorenzo.
Su intervención no afecta a la decisión del IVF de conceder o no la garantía, la parte que corresponde al bróker se encuentra en la financiación. Estudiar la operación, valorar qué importe necesita realmente el comprador y comparar las condiciones que ofrecen las distintas entidades adheridas.
Esta revisión cobra más peso cuando se plantea financiar hasta el 100% del precio. Dos hipotecas por el mismo importe pueden acabar teniendo costes y cuotas diferentes dependiendo del tipo de interés, el plazo, las comisiones o los productos vinculados. El propio Banco de España recomienda comparar estos elementos y utilizar la TAE para valorar ofertas con estructuras distintas.
Financiar hasta el 100% no elimina el análisis de solvencia
La garantía del IVF tampoco obliga a una entidad financiera a aprobar la operación. Los bancos mantienen sus propios criterios de riesgo y deben estudiar la capacidad de pago del solicitante antes de conceder el préstamo, teniendo en cuenta factores como los ingresos, el nivel de endeudamiento, los gastos habituales o la valoración del inmueble.
La posibilidad de financiar hasta el 100% tampoco significa, según Antonio Lorenzo, que el porcentaje de financiación deba convertirse en el único criterio para valorar la operación. “Firmar al 100% no es lo mismo que firmar bien”, señala el bróker valenciano. Dos compradores que accedan al mismo aval pueden terminar con hipotecas muy distintas en función del tipo de interés, la TAE, el plazo o las vinculaciones exigidas por cada entidad.
Para Lorenzo, el crecimiento de las operaciones respaldadas por el IVF hace especialmente relevante revisar estas condiciones. El aval facilita el acceso a la compra al reducir la necesidad de ahorro previo, pero la hipoteca sigue siendo un compromiso financiero a largo plazo. Por eso, además de comprobar si la operación puede aprobarse, conviene analizar cómo quedará estructurada y qué coste tendrá durante los años en los que deberá devolverse.
Una ayuda centrada en la barrera de la entrada
El programa está dirigido, con carácter general, a compradores de hasta 45 años que adquieren su primera vivienda, acreditan al menos dos años de residencia continuada en la Comunitat Valenciana y disponen de una propuesta de financiación de una entidad colaboradora. La convocatoria contempla excepciones específicas para personas afectadas por la DANA de octubre de 2024.
Que los 30 millones previstos inicialmente para todo 2026 se hayan consumido en medio año explica la decisión de duplicar la capacidad del programa. También señala dónde está una de las principales dificultades de acceso a la vivienda: compradores que pueden afrontar una cuota mensual, pero no han logrado acumular el ahorro previo necesario para la entrada.
El aval permite reducir esa barrera y ampliar las posibilidades de financiación. A partir de ahí, la operación sigue necesitando el mismo análisis que cualquier hipoteca: comprobar su viabilidad, conocer el coste real del préstamo y valorar si las condiciones asumidas hoy continúan siendo razonables durante los años en los que deberá devolverse.