Ya puede observarse en la zona de la sabana el comportamiento inquieto y juguetón propio de las tres crías que forman parte del grupo más numeroso en España del también llamado jabalí verrugoso. Este nacimiento múltiple supone un nuevo éxito en la participación de BIOPARC en los programas internacionales de conservación de estas especies amenazadas y se suma a los de varios antílopes, rinoceronte, chimpancé o elefante. En conjunto el parque está en un momento excepcional para descubrir la parte más tierna de la naturaleza salvaje y movilizar hacia su protección


Redacción Valencia Capital Radio

Apenas cuentan con unos días de vida y ya muestran un comportamiento entrañable a la par que activo. Curiosos e inquietos, pasan gran parte del tiempo explorando cada rincón de su entorno con divertidos instantes de juego entre hermanos. Así son los tres “bebés” de facóquero (el inconfundible Pumba de El Rey León) que han nacido en BIOPARC Valencia y dejan unas imágenes tan tiernas como esperanzadoras. Este nuevo hito supone una excelente noticia para esta y otras especies incluidas en los programas internacionales de conservación en los que participa con éxito el parque valenciano. Varios partos, incluso “en directo” como el de blesbok, han hecho que esta primavera sea muy especial para contemplar crías de gacela Mhorr, rinoceronte, cerdo hormiguero, chimpancé o elefante. Tras permanecer en la zona interior bajo el cuidado constante de su madre y del equipo técnico, los tres lechones pueden verse correteando por todo el recinto en la sabana junto al resto de la familia.

El facóquero (Phacochoerus africanus) también es conocido como jabalí verrugoso, por sus tres pares de verrugas faciales que utiliza para excavar bajo tierra en busca de alimento o durante las luchas entre machos en la época de apareamiento. El grupo del parque valenciano es el más numeroso de España y está integrado por una pareja y su prole: dos hembras de un año y estos tres últimos que son machos. Los pequeños nacen prácticamente sin pelo y requieren una atención adicional para garantizar su bienestar, por lo que aproximadamente a mediodía pasan al cobijo interno. Como su evolución está siendo muy favorable, la previsión es que muy pronto disfruten toda la jornada en este ambiente visible que cuenta con todos los elementos necesarios para estimular sus conductas innatas y su óptimo desarrollo.

Este enclave que ofrece una réplica muy realista de un enorme termitero, refleja uno de los aspectos más innovadores del diseño de BIOPARC Valencia desde su apertura hace 18 años, la fiel recreación de la vida salvaje. En este caso, facóquero y cerdo hormiguero comparten el mismo espacio reproduciendo una relación que también sucede en su hábitat natural. Los primeros ocupan la instalación durante el día, mientras duermen profundamente en su madriguera los cerdos hormigueros que, al anochecer inician su actividad en el exterior. Justo al lado pueden contemplarse otros animales como la hiena rayada, mangostas o cebras, junto a otros muy poco conocidos como la rata topo, la musaraña elefante o la pitón de Seba.

La labor conservacionista de BIOPARC completa el círculo a través de la Fundación para llegar a puntos de todo el planeta de gran valor por su biodiversidad. Si los nacimientos en Valencia aportan optimismo a estas especies en peligro, la Fundación BIOPARC impulsa diferentes proyectos para protegerlas. En África destaca la colaboración con Big Life Foundation en el ecosistema del Gran Amboseli, entre Kenia y Tanzania. Esta iniciativa que fomenta la convivencia sostenible entre las comunidades locales y la fauna salvaje favorece estas mismas especies que pueden contemplarse en el parque acercando esa belleza para motivar un compromiso de la sociedad con el futuro de la naturaleza.

Ir al contenido