
Vicente Sobrino
Dos horas treinta y cinco minutos de novillada…¡sin caballos! Una barbaridad. Faenas largas, interminables y seis avisos, alguno de ellos llegó incluso antes de que su matador entrara a matar. Y, a pesar de todo, la tarde resultó entretenida y con pasajes interesantes. A favor de obra la novillada de Daniel Ramos, escurrida de carnes pero bien armada, más de uno con mucha seriedad por delante. Los cinco primeros, entre castaños y colorados, tuvieron mucha movilidad, ninguno estaba sobrado de fuerzas pero aguantaron las largas faenas. Obedientes y nobles, pero tampoco bobalicones pues al primer descuido o fallo del torero se hacía realidad la voltereta. El sexto, el único negro del envío, fue manso y muy deslucido.
Los seis jóvenes diestros pusieron ganas, voluntad y toda la carne en el asador, pero no todos salieron bien parados del trance. Lo mejor, con diferencia, lo hizo el alicantino Rodrigo Villalón al cuarto. Faena distinguida, elegante, con la calidad siempre por delante. Sobre la mano izquierda dibujó naturales de cartel, de enorme profundidad. Habrá que seguir a este principiante porque apunta maneras de torero grande. De torerogrande hasta que empuñó la espada, entonces se le hizo de noche y echó por la borda lo conseguido antes. Pena.
El resto hicieron lo que pudieron y en algunos casos lo que supieron. Juan Zamora, de Albacete, mostro un concepto con el capote y anduvo afanoso con la muleta. Jorge Escamilla, valenciano de Utiel, fue el aire fresco de la tarde. Valeroso, quiso hacer de todo. Cumplidor en banderillas y muy animoso con la muleta. Sufrió una enorme voltereta sin consecuencias. Gitano Rey, de Navas del Rey, mostró ser el más experto de los seis. Su faena fue de más a menos, sufrió también una voltereta espectacular, y mostró más oficio que sus compañeros. Hugo Masiá, tambien valenciano, de Algemesí, anduvo bullidor y, sobe todo, muy seguro en banderillas. Samuel Montero, de Madrid, con el novillo más molesto, puso enorme voluntad pero sin lucimiento. También sufrió una voltereta de órdago.
Ficha:
Novillos de Daniel Ramos, de aceptable presencia. Manejables, excepto el deslucido sexto.
Juan Zamora: dos pinchazos, media trasera y tendida y dos descabellos (saludos tras dos avisos).
Jorge Escamilla: pinchazo y estocada baja (silencio).
Gitano Rey: estocada chalequera (oreja).
Rodrigo Villalón: dos pinchazos, casi entera y tres descabellos (vuelta tras aviso).
Hugo Masiá: dos pinchazos, estocada y dos descabellos (vuelta por su cuenta y protestada tras dos avisos).
Samuel Montero: estocada (vuelta tras aviso).
Plaza de Valencia, 10 de octubre. Novillada sin picadores. Casi media entrada. El banderillero
Francisco Javier García Gómez, se cortó la coleta al finalizar el festejo.