Es una intervención con un índice de satisfacción muy alto porque mejora la salud, la funcionalidad y el bienestar emocional de la mujer. Se estima que la hipertrofia mamaria afecta entre el 1% y el 5% de las mujeres, pudiendo generar dolor cervical y lumbar persistente, sobrecarga muscular, irritaciones subcutáneas y limitaciones para realizar actividad física

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Redacción Valencia Capital Radio

La hipertrofia mamaria es un problema de salud que condiciona la vida diaria de muchas mujeres. El peso excesivo del pecho puede provocar dolor de espalda y cuello, irritaciones cutáneas y limitaciones para practicar deporte o mantener una postura adecuada, síntomas que a menudo se normalizan pese a su impacto real en su calidad de vida.

Se estima que la hipertrofia mamaria afecta entre el 1% y el 5% de las mujeres[1], “una prevalencia que evidencia la importancia de abordar esta condición como un problema de salud y no como una cuestión estética”, afirma el Dr. Alessandro Thione, jefe de la Unidad de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva del Hospital Vithas Valencia Turia.

Durante los meses de verano, además, los síntomas suelen intensificarse debido al calor, la humedad y el aumento de la actividad física. El sudor acumulado en el surco submamario favorece irritaciones cutáneas y molestias persistentes, mientras que el peso del pecho incrementa la sobrecarga cervical y lumbar en actividades cotidianas como caminar, viajar o practicar deporte. Este empeoramiento estacional refuerza la necesidad de valorar la hipertrofia mamaria desde una perspectiva clínica.

En este contexto, la reducción de pecho se consolida como un tratamiento eficaz para aliviar los síntomas asociados a la hipertrofia mamaria. El Dr. Thione explica que “la mayoría de las pacientes que atendemos no buscan un cambio estético, sino una solución a un problema que condiciona su día a día. El dolor de espalda, las irritaciones cutáneas y la dificultad para realizar actividad física son motivos muy frecuentes de consulta”.

Durante la valoración preoperatoria, el equipo analiza el volumen mamario, la distribución del tejido, la postura y los síntomas referidos por la paciente para definir un resultado proporcionado y adaptado a la anatomía de cada mujer. Según el Dr. Thione, “la reducción de pecho permite disminuir el peso mamario y reposicionar el tejido, lo que se traduce en una mejora inmediata del dolor y en una mayor libertad de movimiento. Las pacientes suelen notar el cambio desde los primeros días”.

La recuperación es progresiva, con una reincorporación temprana a la vida diaria y una evolución del resultado que continúa perfeccionándose en los meses posteriores. “Es una intervención con un índice de satisfacción muy alto porque mejora la salud, la funcionalidad y el bienestar emocional. Muchas pacientes nos dicen que vuelven a sentirse cómodas en su cuerpo”, añade el especialista.

El equipo de Cirugía Plástica del Hospital Vithas Valencia Turia subraya la importancia de consultar cuando el exceso de volumen mamario genera dolor persistente o limita la actividad habitual.


[1] Schnur PL, Hoehn JG, Ilstrup DM, Cahoy MJ, Chu CP. “Reduction mammaplasty: comestic or reconstructive procedure?” Annals of Plastic Surgery. 1991; 27(3): 232-237.

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