Vithas combina dos técnicas para intervenir percutáneamente a una paciente con enfermedad coronaria intensamente calcificada

Según la Fundación Española del Corazón, la enfermedad cardiovascular sigue situándose como la primera causa de muerte por encima del cáncer y de las enfermedades del sistema respiratorio. Una de las causas de fallecimiento más frecuentes se debe a la cardiopatía isquémica, enfermedad ocasionada por la arteriosclerosis de las arterias coronarias.

Tal como explica el doctor Alberto Berenguer, cardiólogo de Vithas Valencia 9 de Octubre, “en el caso de la cardiopatía isquémica, la demora en acudir al médico constituye un factor de riesgo alto, tanto en escenarios crónicos como agudos. Además, los síntomas aparecen cuando la salud de las arterias está ya seriamente comprometida y obliga a una rápida actuación”.

En el área de hemodinámica y cardiología intervencionista se realiza una valoración anatómica y funcional de las arterias coronarias, de las enfermedades valvulares y de las enfermedades de grandes vasos. “Así mismo, -afirma el profesional-, se ocupa del tratamiento revascularizador percutáneo con implante de stents y del tratamiento sin cirugía de ciertas patologías valvulares o cardiopatías congénitas del adulto. También se realizan técnicas de prevención de ictus o de asistencia ventricular”.

Respecto a las válvulas transcatéter, el especialista comenta que “desde 2017 se han realizado 24 casos en el centro, con una casuística variada, situaciones clínicas diversas, diferentes tipos de prótesis y sobre todo con excelentes resultados” y subraya que «cada caso se analiza con rigor y de forma individualizada para realizar un correcto procedimiento de implante, desde la selección adecuada de pacientes hasta la decisión sobre la vía de abordaje o el tipo de prótesis más apropiado».

Tratamiento de arteriosclerosis

La colocación de stents, pequeñas estructuras metálicas con forma de cilindro en los vasos obstruidos, permite mejorar el flujo sanguíneo que circula con dificultad debido al desarrollo de la arteriosclerosis.

“La calcificación de las placas de ateroma dificulta el proceso de colocación de stents e incrementa el riesgo de complicaciones como la oclusión o la perforación o rotura del vaso durante la intervención”, puntualiza el profesional y añade “el estrechamiento de los vasos sanguíneos aparece cuando los lípidos (grasas) y el tejido conjuntivo se depositan en la pared de los vasos, a partir de cierto umbral de engrosamiento de la pared comienza a reducirse el calibre interno de los mismos, la calcificación es una de las últimas etapas de la evolución de una placa de ateroma”.

Tal como explica el doctor Berenguer, “todo ello es consecuencia de un proceso crónico que se inicia a partir de la disfunción del endotelio que reviste interiormente los vasos y de un proceso inflamatorio en la matriz de su pared. Como consecuencia, la sangre que pasa por ellos no fluye con normalidad ocasionando síntomas de isquemia miocárdica, además recalca que esta evolución en ocasiones «se acelera por la formación de un trombo sobre la estrechez coronaria interrumpiendo abruptamente el flujo de sangre, y esto provoca un infarto´´.

Técnica combinada

Para solucionar el problema que ocasiona la calcificación coronaria, la unidad de hemodinámica recurre a técnicas específicas para abordar su tratamiento, bien individualmente o de forma combinada según el caso y la respuesta particular de cada lesión. En esta ocasión se combinó la aterectomía rotacional y la litotripsia coronaria. Con la primera se remueve el calcio de la estrechez coronaria fresando la lesión, reduciendo la masa de placa y modificando sus cualidades; y con la segunda, se fragmentó el remanente de calcio dentro de la placa para que se transformase en una placa más blanda susceptible de ser expandida adecuadamente con el stent.

“De esta forma, la placa aterosclerótica cede y conseguimos la expansión necesaria para colocar con seguridad los ‘stents'» comenta el profesional.

La litoplastia coronaria consiste en aplicar ondas de choque en la arteria coronaria para romper y fragmentar los acúmulos de calcio. El proceso es análogo a la litotricia utilizada para fragmentar las litiasis o «piedras de riñón». En este caso, a través de catéteres, las ondas de choque se aplican directamente en las arterias coronarias.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp

También te puede interesar